la luz difusa en la neblina
de las 3:35, afuera quedaron en el patio los restos de un asado en llamas, todavía suenan los acordes de "Desconfío" de Pappo, hemos tomado mucho vino, vieras qué cepas, qué envidia tengo yo de mí mismo, que me acuerdo que he bebido; ella canta en sobremesas y es dueña de una simpatía traviesa, no es linda, la adoro y la oigo por sobre las voces borrachas, juguetonas, ella salta, parece celeste carballo cuando era pendeja; la cuerda se pulsa por donde suena, no hay sorpresas, todavía ni amanece porque no debe amanecer...