pero esta mañana
la cupecita no arrancó porque habíamos olvidado las luces largas encendidas y descargaron las baterías, cosa 'e mandinga, che!!!, y mientras esperábamos por el auxilio del automovil club tomamos unos cafés en la vereda, en la esquina de Zapata y Gorostiaga, piropeamos sin mucha convicción a las gatitas y perritas, iluminadas por un sol empírico, y sentí tu ausencia, o la mía, porque soy yo el que está lejos; anoche hicimos una hermosa fiesta y me quedé sentado a la mesa, solo, fumando y esperando el amanecer...